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Salud Mental de Niños y Adolescentes
La Evaluación Psiquiátrica Integral
La evaluación psiquiátrica integral puede ser útil para diagnosticar diversos trastornos emocionales, del comportamiento o del desarrollo. La evaluación del niño o adolescente se realiza sobre la base de los comportamientos actuales y en relación con los componentes físicos, genéticos, ambientales, sociales, cognitivos (del pensamiento), emocionales y educacionales que pueden estar afectados por dichos comportamientos.
Muchas veces, los padres son los primeros en sospechar que ciertos sentimientos, comportamientos o condiciones ambientales afectan a sus hijos y les ocasionan perturbaciones, rebeldía o tristeza. Entre estos factores se pueden incluir los problemas en las relaciones con sus amigos o los miembros de su familia y los problemas relacionados con la escuela, el sueño, la alimentación, el abuso de sustancias, la expresión de emociones, el desarrollo, las responsabilidades, la atención y la receptividad. Es fundamental que los familiares que sospechan de la existencia de problemas en una o más de estas áreas busquen tratamiento lo antes posible. Los trastornos de la salud mental pueden tratarse.
A continuación, se enumeran los componentes más comunes de una evaluación psiquiátrica integral de diagnóstico. Sin embargo, cada evaluación es diferente, dado que los síntomas y comportamientos de cada individuo también lo son. La evaluación puede incluir:
- La descripción de los comportamientos actuales (por ejemplo, cuándo ocurren, cuánto duran, bajo qué condiciones se producen con mayor frecuencia)
- La descripción de los síntomas observados (físicos y psiquiátricos)
- Los efectos de los comportamientos o síntomas en relación con:
- El desempeño escolar
- Las relaciones e interacciones con otras personas(padres, hermanos, compañeros, maestros)
- La participación dentro la familia
- La participación en alguna actividad
- La entrevista psiquiátrica
- Los antecedentes personales y familiares de trastornos emocionales, del comportamiento o del desarrollo
- La historia clínica completa, que incluye la descripción del estado general de salud física del niño, el registro de cualquier otra enfermedad o trastorno que pueda estar presente y cualquier tratamiento que esté recibiendo actualmente
- En algunos casos, los exámenes de laboratorio (pueden servir para determinar la presencia de una patología subyacente), entre los que se incluyen:
- Análisis de sangre
- Radiografías (examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos, los huesos y los órganos internos en una placa radiográfica)
- Evaluaciones educacionales
- Evaluaciones del habla y del lenguaje
- Evaluaciones psicológicas
Es natural, y bastante frecuente, que los padres se pregunten cuándo es necesaria la evaluación psiquiátrica de su hijo. Pueden también verse abrumados por preguntas y preocupaciones acerca del bienestar físico y emocional de su hijo. Entre las preguntas más frecuentes se incluyen:
- ¿Qué le pasa a mi hijo?
- ¿Es anormal?
- ¿Lo crié mal? ¿Es culpa mía?
- ¿Necesita ser internado?
- ¿Necesitará tratamiento?
- ¿Superará estos comportamientos?
- ¿Se trata sólo de "una fase" por la que está atravesando?
- ¿Cuál será el costo del tratamiento?
- ¿Dónde debo recurrir para ayudar a mi hijo?
- ¿Qué significa este diagnóstico?
- ¿Cómo puede participar mi familia en el tratamiento?
Si el diagnóstico se basa en una o más evaluaciones psiquiátricas, la participación de los padres y del resto de la familia en el tratamiento es sumamente importante para cualquier niño o adolescente que sufre un trastorno de su salud mental. El médico de su hijo responderá a sus preguntas y lo tranquilizará al establecer junto con usted los objetivos a corto y a largo plazo del tratamiento de su hijo.
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