Meridian Health
Jersey Shore University Medical Center
Ocean Medical Center
Riverview Medical Center
K. Hovnanian Children's Hospital
     
 
Search
 
 
K. Hovnanian Children's Specialized Hospital, NJ
  Home | Health Information | Spanish Pediatric Health Information | Trastornos Neurológicos | Trastornos Inflamatorios e Infecciosos | Meningitis

Trastornos Neurológicos

La Meningitis

¿Qué es la meningitis?

La meningitis es una inflamación de las membranas que rodean el encéfalo y la médula espinal.

¿Cuáles son las causas de la meningitis?

En general, la meningitis es provocada por una infección bacteriana o viral que invade el líquido cefalorraquídeo (LCR, líquido dentro los espacios abiertos del cerebro que protege y resguarda al encéfalo y a la médula espinal). Los agentes causales de la meningitis también pueden ser los hongos o los parásitos. La gravedad de los síntomas y el pronóstico del niño dependen del microrganismo específico que provoca esta enfermedad, la cual puede afectar a bebés, niños y adultos. Algunas bacterias y virus son más comunes en ciertos grupos etáreos que en otros, incluidos los siguientes:

Bacterias que pueden provocar meningitis (meningitis bacteriana):
En los recién nacidos y en los bebés pequeños, las posibles bacterias incluyen las siguientes:

  • Estreptococos Grupo B
  • Escherichia coli (o E. coli)
  • Listeria monocytogenes

En los bebés de mayor edad y en los niños, las posibles bacterias incluyen las siguientes:

  • Haemophilus influenzae tipo b o H. influenzae
  • Neisseria meningitides (meningitis meningocócica)
  • Streptococcus pneumoniae

Entre otras de las bacterias que pueden provocar meningitis se incluyen las siguientes:

  • syphifilis
  • tuberculosis (TB)

Virus que pueden provocar meningitis (meningitis viral):

  • poliovirus
  • enterovirus (como por ejemplo, el virus coxsackie y el ecovirus)
  • parotiditis o paperas (paramyxovirus)
  • virus del herpes simplex (VHS)

Otros microrganismos que pueden provocar meningitis:

  • Borrelia burgdorferi (enfermedad de Lyme)
  • hongos como por ejemplo, la cándida, el aspergillus o el cryptococcus neoformans

La meningitis cuyo origen es un virus es más común y, en general, no muy grave. La meningitis bacteriana, en cambio, es más grave y puede producir complicaciones a largo plazo o la muerte.

¿Cómo se transmite la meningitis?

Los microrganismos que provocan la meningitis generalmente colonizan en el tracto respiratorios de una persona y puede transmitirse mediante el contacto íntimo con una persona infectada o al tocar objetos infectados como por ejemplo, perillas de puertas, superficies duras o juguetes, y luego llevarse las manos a la nariz, la boca o los ojos. También pueden transmitirse a través de las secreciones respiratorias de un estornudo, una conversación en las que las personas se encuentran muy cerca unos de otros o al tocar sustancias o materiales infectados. Generalmente, la infección comienza en el tracto respiratorio y luego viaja a través del torrente sanguíneo donde puede alcanzar el cerebro y la médula espinal. Es posible que el microrganismo provoque un resfrío, una infección del oído o de los senos paranasales (más común en los niños), y que luego viaje a través de estos últimos hacia el cerebro y el líquido cefalorraquídeo (LCR); sin embargo, esta forma de transmisión es poco frecuente. Se debe tener en cuenta también que un niño puede ser portador del microrganismo en su nariz y garganta y, no obstante, no presentar síntomas.

¿Cuáles son los síntomas de la meningitis?

Los síntomas de la meningitis varían según el microrganismo que provoca la infección y cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • en los lactantes (quizás resulte difícil detectarlos):
    • irritabilidad
    • fiebre
    • mayor somnolencia que la habitual
    • mala alimentación
    • llanto agudo
    • espalda arqueada
    • llanto cuando lo levantan o lo tienen en brazos
    • llanto inconsolable
    • fontanela abultada (punto blando en la cabeza del bebé)
    • cambio considerable en el temperamento
  • en los niños de más de un año de edad:
    • dolor cervical y, o en la espalda
    • dolor de cabeza
    • somnolencia
    • confusión
    • irritabilidad
    • fiebre
    • negación a comer
    • disminución del nivel de consciencia
    • convulsiones
    • fotofobia (sensibilidad a luz)
    • náuseas y vómitos
    • rigidez cervical

Los síntomas de la meningitis pueden volverse aparentes varios días después de que su hijo haya sufrido un resfrío y goteo nasal o diarrea y vómitos. Además, pueden parecerse a los síntomas de otros trastornos o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su hijo para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la meningitis?

Además del examen físico y los antecedentes médicos completos, los procedimientos para diagnosticar la meningitis pueden incluir los siguientes:

  • punción lumbar (punción raquídea) - se coloca una aguja especial en la región lumbar, en el interior del conducto raquídeo (región que rodea la médula espinal). Por medio de este procedimiento se puede medir la presión que existe en el canal raquídeo y en el cerebro. También puede extraerse una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo (líquido que baña el cerebro y la médula espinal de su hijo) y enviarla al laboratorio para comprobar la presencia de una infección o algún otro tipo de problema.
  • análisis de sangre
  • tomografía computarizada (También llamada TC o TAC.) - procedimiento de diagnóstico por imágenes que utiliza una combinación de radiografías y tecnología computarizada para obtener imágenes de cortes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una TC muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, el tejido adiposo y los órganos. Las tomografías computarizadas muestran más detalles que las radiografías generales.

Tratamiento para la meningitis:

El tratamiento específico para la meningitis será determinado por el médico de su hijo basándose en lo siguiente:

  • la edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
  • la gravedad de la enfermedad
  • el microorganismo que provoca la infección
  • la tolerancia de su hijo a determinados medicamentos, procedimientos o terapias
  • las expectativas para la evolución de la enfermedad
  • su opinión o preferencia

El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • meningitis bacteriana
    El tratamiento para la meningitis bacteriana generalmente comprende antibióticos endovenosos (su sigla en inglés es IV). Cuanto más precozmente se inicie el tratamiento, mejor será el pronóstico de su hijo.

    Además de los antibióticos, los niños mayores de seis semanas que padecen meningitis bacteriana aguda también se pueden tratar con dexametasona (un esteroide). La dexametasona ayuda a disminuir la respuesta inflamatoria provocada por la degradación de las bacterias, lo que da como resultado menos fiebre y una reducción en la pérdida de la audición producida por la infección. Si bien el uso de la dexametasona ha demostrado su eficacia en la meningitis por H. influenzae tipo b, también se puede tener en cuenta para el uso en otros tipos de meningitis bacteriana.
  • meningitis viral
    El tratamiento para la meningitis viral es de mantenimiento (destinado a aliviar los síntomas). Con la excepción del virus del herpes simplex, no existen medicamentos específicos para combatir a los microrganismos que provocan la meningitis viral y la mayoría de los niños con este tipo de infección se recuperan por sí solos, es decir, sin tratamiento.
  • meningitis fúngica
    Se puede administrar un medicamento anti-fúngico endovenoso al niño que sufre de meningitis fúngica.
  • meningitis tuberculosa (TB)
    Se recomienda que los niños que desarrollan este tipo de meningitis se sometan a un tratamiento prolongado (un año), el cual comprende el uso de varios medicamentos durante los primeros meses para luego incluir otros.

¿Qué es la terapia de mantenimiento de la meningitis?

Mientras su hijo se recupera de la meningitis, se pueden iniciar otros tratamientos para aliviar los síntomas y las molestias y favorecer la curación, entre los cuales se pueden incluir los siguientes:

  • reposo en cama
  • aumento de la ingestión de líquidos (puede incluir la ingestión de líquidos en el hogar o la administración de líquidos por vía endovenosa en el hospital)
  • medicamentos (para bajar la fiebre y aliviar el dolor de cabeza)
  • si el paciente se encuentra grave y presenta dificultades para respirar, es posible que deba recurrirse al uso oxígeno suplementario o de un respirador artificial

Cómo prevenir la meningitis:

En la actualidad existen varias vacunas para evitar que algunos de los microrganismos bacterianos provoquen la meningitis, entre las que se incluyen las siguientes:

  • La vacuna contra el haemophilus influenzae tipo B se administra en tres o cuatro dosis como parte de las vacunaciones habituales de los niños a partir de los dos meses de vida.
  • Aunque se han utilizado vacunas antineumocócicas en niños mayores y adultos durante muchos años, la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) recomienda actualmente una nueva forma de vacuna antineumocócica, llamada vacuna antineumocócica conjugada (su sigla en inglés es PCV7), para todos los niños menores de dos años de edad. La PCV7 puede administrarse junto con las demás vacunas de la niñez y se recomienda en las siguientes edades:
    • 2 meses
    • 4 meses
    • 6 meses
    • entre los 12 y los 15 meses
  • Para la neisseria meningitidis (meningitis meningocócica), en la actualidad se utiliza una vacuna meningocócica sólo para los grupos de alto riesgo. La inmunización contra la bacteria no se disemina debido a su baja incidencia. Entre las personas que necesitan inmunización se incluyen las siguientes:
    • niños asplénicos (niños que no tienen bazo)
    • estudiantes universitarios (la Asociación Estadounidense para la Salud de los Estudiantes Universitarios [American College Health Association] recomienda la vacunación)
    • reclutas militares
    • personas que deban viajar a países donde la incidencia de la meningitis meningocócica es más alta (partes de áfrica)
    • familiares o personas que tengan un contacto estrecho con enfermos de meningitis, si su hijo padece alguno de los siguientes tipos de meningitis bacteriana:
      • H. influenzae tipo b
      • Neisseria meningitidis (meningocócica)

Si tiene alguna duda acerca de la prevención, por favor, consulte al médico de su hijo.

Haz click aquí para ir a la página de
Recursos en la Red de Los Trastornos Neurológicos




I would like to...  
  Find a Phone Number
  Get Directions
  Pay My Bill
  Make a Donation
  Search for Classes
or call 1-800-560-9990

Health Centers  
  Medicine

HealthViews  
  Breathing Easier One Day at a Time
  New Dialysis Center Offers Convenience, Comfort
  Help Comes Quickly at the Ocean Care Center

Health News  
  Trouble Sleeping? Primary Insomnia Better Understood
  Exotic Pets In the Home May Lead to Illness
  Sources of Medication Research Funding May Be Under-Reported

Physicians  
  Allergy and Immunology
  Anesthesiology
  Clinical Neurophysiology
  Critical Care Medicine
  Dermatology
  Emergency Medicine
  Family Prac. Sports Med
  Family Practice
  Gastroenterology
  Geriatric Medicine
  Geriatric Psychiatry
  Hematology
  Hematology-Oncology
  Infectious Diseases
  Internal Med. Sports Medicine
  Internal Medicine
  Nephrology
  Neurodevelopmental Disability
  Neurology
  Pain Management
  Pain Medicine
  Physical Med & Rehab
  Physical Medicine Pain Mang.
  Physician Nutrition Specialist
  Podiatric Medicine
  Preventive Medicine
  Pulmonology
  Pulmonology & Critical Care
  Rheumatology
  Sleep Medicine
  Spinal Cord Injury Medicine

Health Resources  
  Cold and Flu Facts
  MRSA Facts
  Prevent Infections
  Useful Links & Resources